El Tribunal Superior de Kenia ha prohibido al gobierno, a los operadores de telecomunicaciones Safaricom y Airtel, y al regulador de comunicaciones del país, interrumpir el acceso a Internet, lo que marca un paso significativo en la lucha por los derechos digitales en el país más conectado de África Oriental.
Siete organizaciones de la sociedad civil están demandando a la Autoridad de Comunicaciones (CA), al Fiscal General, al Ministerio de TIC, Safaricom y Airtel Kenia, cuestionando la legalidad de los cierres de Internet pasados y potenciales.
El 14 de mayo, la jueza Bahati Mwamuye emitió una orden que prohíbe a las agencias estatales y a las empresas de telecomunicaciones interferir con las comunicaciones digitales hasta que el caso se haya resuelto por completo. Entre los peticionarios se encuentran la Comisión Internacional de Juristas (Sección Kenia), la Asociación de Blogueros de Kenia (BAKE), la Iniciativa Paradigm, el Sindicato de Periodistas de Kenia, el Instituto Katiba, el Colegio de Abogados de Kenia y CIPESA.
Mwamuye falló en contra del cierre, bloqueo, denegación de acceso o servicio, o la interrupción del servicio, como se revela en la Solicitud y la Petición. El juez también ordenó la conservación de todos los documentos relacionados con cierres anteriores, lo que allana el camino para un escrutinio más profundo.
Las interrupciones de internet en Kenia se han utilizado presuntamente para silenciar la disidencia e interrumpir la comunicación, lo que expone la fragilidad de la protección de los derechos digitales. Por lo tanto, este caso podría obligar a una evaluación jurídica sobre los límites del poder estatal en el control de los espacios digitales.
“Recibimos órdenes que impiden a todos los que demandamos, a sus agentes o a sus departamentos, restringir el acceso a internet de cualquier forma. Tampoco se les permite limitar las llamadas telefónicas”, declaró a TechCaba James Wamathai, director de Asociaciones y Defensa de la Asociación de Blogueros de Kenia (BAKE).
Kenia fue testigo de interrupciones de Internet durante momentos críticos, incluido el 2024 Protestas #RejectFinanceBill y los exámenes preuniversitarios de 2024. La evidencia de Cloudflare, IODA y OONI apuntaba a una limitación deliberada y al bloqueo de Telegram, alegando que la aplicación se estaba utilizando para facilitar las trampas, lo que planteó serias dudas sobre abuso de poder.
Los peticionarios argumentan que estas perturbaciones violaron derechos fundamentales, la libertad de expresión, la libertad de prensa, el acceso a la información y derechos económicos y sociales más amplios. También citan las obligaciones de Kenia en virtud de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Las organizaciones exigen que el tribunal declare inconstitucionales los cortes de internet sin el debido proceso. También buscan marcos legales para garantizar la supervisión judicial, la transparencia y la rendición de cuentas en la gobernanza digital.
“El resultado de este caso tendrá implicaciones de gran alcance para millones de kenianos que dependen de una conectividad sin obstáculos para su sustento, educación y participación cívica”, dijo Kennedy Kachwanya de BAKE.
La próxima audiencia judicial está programada para el 23 de junio.
















